La noche en la que el Boss tiró su reloj

a.jpg

Era el 2 de agosto de 1988. Bruce Springsteen llegaba a Madrid con la E Street Band a presentar “Tunnel Of Love”. Yo había pasado los meses anteriores escuchando no solo aquel álbum, sino -más bien- la monumental caja que reunía las grabaciones en directo del Boss entre 1975 y 1985. Así que mis expectativas eran máximas.

Estábamos sentados tan arriba que temí que no llegara el sonido de aquella fiesta a la que nos sumábamos por primera vez. La primera de muchas noches de rock and roll y por eso tal vez la más épica de todas. Porque el tiempo pasaba y el Boss seguía rugiendo incansable la historia del rock.

Ya con las luces encendidas acabó el último de los bises. Pero el público quería que la fiesta no terminara nunca. Recuerdo que Bruce señaló el reloj para advertir a su audiencia de lo tarde que era ya. Pero el público dejó muy claro que no le importaba qué hora fuera. Entonces el Boss se quitó el reloj de su muñeca, lo lanzó por los aires y siguió tocando: acometió otra tanda de bises que terminó con “Having a Party”, del gran Sam Cooke.

El estadio de aquel concierto acoge mañana su último partido de competición oficial y el reloj del Boss aún debe de estar por allí marcando momentos eternos de la historia del rock.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s